Enmienda y reelección << José de la Cruz García Mora >>
Un fantasma recorre a Venezuela: el fantasma de la reelección presidencial. Los liderazgos políticos que se oponen a la enmienda ni siquiera están plenamente convencidos del concepto. En el fondo, les gustaría que el precepto constitucional viniera aplicándose en el país desde hace unas cuantas décadas. Si ellos fueran los beneficiarios directos, sería otro gallo el que estuviera cantando por los medios de comunicación audiovisuales y escritos. Pero les causa pavor que sea el Presidente Hugo Chávez Frías, el primer ciudadano que pueda disfrutar de tales prerrogativas. La cuestión no es contra el contenido de la enmienda en sí. La reelección de verdad les gusta. Más bien parece una actitud personal en contra del líder del proceso bolivariano. ¿Acaso muchos de los que se rasgan las vestiduras en contra de la reelección no tienen toda una eternidad en el comando de las respectivas organizaciones políticas, dentro de las cuales ni siquiera se consulta a las bases para someter a escrutinio popular el respectivo liderazgo partidista?
Una propuesta política se le presenta a Venezuela: la reelección presidencial. ¿Cuál es el problema si la posibilidad termina siendo aprobada en el próximo referendo? Muchos países permiten la reelección y dentro de los mismos nadie asume actitudes plañideras por tales motivos. Simplemente van a la arena electoral a ganar o perder las cuotas de poder. También hay personalidades que ejercen cargos vitalicios, sin haber sido electos por las masas populares y nadie los acusa de perpetuarse en el poder o pervertirse con el mismo. Poner como ejemplo el caso del Papa al frente del Vaticano, podría generar muchas discordias y todo resultaría en un debate inútil. ¿Pero los reyes que dirigen las monarquías europeas son individuos con mentalidad totalitaria y dictadorcillos disfrazados de demócratas? ¿Las democracias europeas que tienen legalizada la institución de la reelección presidencial, llevan camino al abismo por el simple hecho que la Constitución respectiva permita nuevas postulaciones del mismo ciudadano?
Una decisión tiene el pueblo de Venezuela: la reelección presidencial. Ojalá y en el futuro el derecho se amplíe a todos los cargos de elección popular. La voluntad del pueblo debe ser privilegiada en todo momento. Son los ciudadanos quienes ejercen el derecho de soberanía popular y delegan funciones en el líder que logre cautivar mayor número de votantes. Así de sencilla es la democracia. Si los pueblos no tuvieran fuerza para poner o quitar gobiernos, mediante el ejercicio consciente del voto, la democracia sería un cascarón vacío y no tendría sentido realizar elecciones periódicas. Lo ideal es que la mayoría opte por el camino que le parece más conveniente y elija cualquier cantidad de veces a los líderes necesarios para hacer efectivos los proyectos de progreso social, económico y humano. La enmienda constitucional o la reelección presidencial, como primer capítulo de la política venezolana en el 2009, para unos es el fantasma que les causa pavor, para otros es la propuesta que despierta ilusión y en todos genera pasión. josegarmo@yahoo.com
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